ay, se fue un beso, déjalo, su travesura es inocente
sensible al pulso del rebozo que exclama un abrazo
sutil ante la palabra cana que advierte la cordura
por el Dios de tu cabellera y el averno de tu cintura
espero que te guste el beso que fugó a tu semblante
sin querer huyó ante el iris de tu ceño arrogante de celos
déjalo que te enternezca desde los fiordos de los poros
que te proteja de toda maledicencia alejada de inocencia
que te abrigue los pasos silentes bajo la lluvia macilenta
que te susurre sin espinas descarnadas de perfidias
que te trine al oído apenas rasguñas las caricias
que te acobije la vida que entrego para ti
que te humedezca la espalda apenas pienses en mí
...Señor romance
Abel Niquinga Ruiz
3 abril 2018 11h31