...carta piadosa…
…no pido perdón por conocer otros regazos…
…por haber motivado otros afectos salvajes…
…por el color de los labios necios en mis prendas…
…ni por las mordeduras religiosas en mi inocencia…
…no pido clemencia a las promesas de tu alcoba…
…por recibir el clímax de cabelleras ajenas…
…ni siquiera por herir sus humedades andantes…
…tampoco por inhalar las descalzas caderas…
…no soy heredero del rencor de las túnicas…
…ni del dolor ardiente de las odaliscas…
…ni de las quejas febriles de las blusas…
…ni de las bofetadas que agitan aquellas cortinas…
…no pido misericordia si la culpa no tiene memoria…
…si vive el presente por el ayer que encalló en una copa...
...absorbidas quedan en la puerta las gotas de media luna...
...con esa ingratitud que olvido en tu calleja sonrisa...
…no pido perdón por conocer otros regazos…
…por haber motivado otros afectos salvajes…
…por el color de los labios necios en mis prendas…
…ni por las mordeduras religiosas en mi inocencia…
…no pido clemencia a las promesas de tu alcoba…
…por recibir el clímax de cabelleras ajenas…
…ni siquiera por herir sus humedades andantes…
…tampoco por inhalar las descalzas caderas…
…no soy heredero del rencor de las túnicas…
…ni del dolor ardiente de las odaliscas…
…ni de las quejas febriles de las blusas…
…ni de las bofetadas que agitan aquellas cortinas…
…no pido misericordia si la culpa no tiene memoria…
…si vive el presente por el ayer que encalló en una copa...
...absorbidas quedan en la puerta las gotas de media luna...
...con esa ingratitud que olvido en tu calleja sonrisa...
Abel Niquinga Ruiz
2014 febrero 04 01h34